Ir al contenido principal

Entradas

¿Qué pasó con Amelia? Capítulo Final

En el momento que escuché esa otra voz en el teléfono, sabía que lo que encontraría en el apartamento de Katlyn, me perturbaría el alma para siempre. Aun así, no lo pensé dos veces para dirigirme hacia allá. Mientras conducía, sentía en mi estómago un nudo horrible y aunque llevaba años trabajando en la investigación criminal, tenía un muy mal presentimiento sobre esto. Trataba en mi mente de organizar cada pieza de evidencia que había encontrado, las cartas firmadas por Amelia, el miedo y la desesperación de Katlyn ante su falta de memoria, la voz extraña en la llamada… nada hacía sentido en este caso. Nada concordaba. Nada.


Al llegar al edificio donde se encontraba el apartamento de Katlyn, ya eran alrededor de las 10:00 p.m. El lugar gozaba de un silencio que rayaba en lo siniestro, interrumpido por uno que otro ladrido de un perro a la distancia. Las familias parecían ya estar dormidas y no había actividad alguna en el edificio. Al llegar al apartamento me percato que la puerta es…
Entradas recientes

¿Qué pasó con Amelia? Capítulo 3

Aún me encontraba sentada en el piso de mi cocina, mirando al vacío sin ninguna percepción del tiempo. Mis sentidos no reaccionaban al ambiente. En ese momento, solo podía sentir miedo. Un miedo que lograba congelar cada uno de mis impulsos. Mis lágrimas se habían mezclado con el sudor y mis piernas no respondían. El único que parecía que no podía detenerse era mi cerebro, que me presentaba los múltiples escenarios en cómo yo podría estar involucrada en la desaparición de Amelia. ¿Cómo podía ser yo capaz de hacerle daño a la única persona que me veía tal y como yo era y no intentaba cambiarme? ¿Cómo podría saber yo algo de Amelia y no recordarlo? ¿Sería realmente Amelia quién escribió las notas? Al fin me incliné hacia el sofá y tomé mi teléfono celular y miré la hora. El reloj marcaba las 4:38 de la tarde. No había probado bocado en todo el día, no me había dado un baño, no había hecho nada… solamente observar un pedazo de papel por horas. Aproveché que tenía el celular en las manos y…

La puertorriqueñidad como una identidad mestiza

¿Qué es Puerto Rico? y ¿Quiénes somos los puertorriqueños? son dos preguntas que crean un eco en nuestra sociedad desde el tiempo de la colonización española. A lo largo del desarrollo de la Isla, los que vivimos en ella, en algún momento nos hemos preguntado como definiríamos política, social, económica y culturalmente Puerto Rico y ser puertorriqueños. El desarrollo de nuestra historia tal y como ha surgido, ha dado paso a  diferencias de pensamientos al formular respuestas. Para construir una respuesta, cualquiera que sea, es necesario evaluar las variables que le dan definición a lo que es un país y a la identidad de pertenecer a este. A la luz de las aseveraciones que se han dado acerca de que el puertorriqueño es dócil, Alba Nydia Rivera tuvo la iniciativa para llevar a cabo el estudio surgió de realizó un estudio donde le administró unos cuestionarios a 297 sujetos: 109 estudiantes del sexo femenino y 86 estudiantes del sexo masculino; 71 trabajadores del sexo masculino y 31 tr…

¿Qué pasó con Amelia? Capítulo 2

Dos meses después de la  desaparición de Amelia, los medios y la policía comenzaron a dejar a un lado lo sucedido. A los 3 meses, ya Amelia no era tan siquiera un tema de conversación. Así que decidí comenzar a hacer cartas dirigidas a los centros noticiosos y la policía de nuestra comunidad, que exigían un foco de atención nuevamente en el caso. Estas cartas aunque fueron reconocidas a nivel del ojo público, no lograron captar la atención que esperaba y nuevamente el caso se enfrió.
Recientemente, me propuse crear una nueva estrategia para ejercer presión en la búsqueda de Amelia. Es entonces cuando recibo una nota. Estaba al pie de la puerta de entrada, como si la hubiera deslizado por debajo. Esto hizo que me aterrorizara de tal manera, que aún no he logrado salir de mi casa. Aunque temo por mi vida y sé que debo, más que nunca, buscar la intervención de los investigadores, tengo miedo de lo que ocurra.
No dejo de preguntarme qué haría Amelia en mi lugar. A veces me pregunto si en r…

¿Qué pasó con Amelia? Capítulo 1

Ya podía escuchar a los niños corretear en la calles en sus bicicletas, persiguiendo el camión de los helados que pasaba con esa música que siempre encontraré una tanto tenebrosa. Con esto, se sabía que el invierno había terminado y traía recuerdos tan vívidos de cuando Amelia y yo vivíamos paseando por nuestro vecindario, riéndonos de nuestra falta de preocupaciones, soñando sobre quienes queríamos ser y hablando de como siempre estaríamos juntas. Solo que ya ella no estaba. Amelia había desaparecido sin dejar rastro alguno hacía 5 meses. Las personas comenzaban a olvidarla y los medios de comunicación no hacían nada para ayudarles a recordar. La vida parecía de pronto que podía continuar con su ausencia, como si no hiciera falta. 


Todos podían obviar su ausencia menos yo. Verán, Amelia no tan solo era mi mejor amiga, sino que era mi tarjeta de entrada a nuevos grupos y nuevos círculos. Es que Amelia tenía un talento especial para que las personas la quisieran y la vida siempre…

No, no me veo más bonita callada

¡Ser mujer en este tiempo está del coño! Tienes que saber usar falda llevando bien puestos los pantalones. Quizás, hace ya un tiempo, que esto viene así, pero como yo vivo en este momento pues me toca definir lo que veo y hablar de lo que vivo. Así que tengo que decir que aquí sobrevivir te cuesta un ovario.

Si no opinas eres sumisa y si expones tu punto de vista te preguntan si estás en regla. Si te maquillas eres muy superficial, si no lo haces te falta belleza. Para muchos,  nuestro lugar es exclusivamente en la cocina y aunque ahí se encuentra uno de los placeres de la vida, debo decir que una vez leí que un hombre que te envíe a la cocina es un hombre que no sabe qué hacer contigo en el cuarto. 
Recuerdo que cuando niña mi padrastro me decía que debía callarme y que, por yo tener algo que decir siempre, ningún hombre me iba a querer. Así que crecí pensando que iba a ser la solterona del barrio, pero con una voz que no se silenciaba ante las injusticias. Y aunque al mirarme al esp…

Una vez quise ser hombre...

Ayer mientras tomábamos la clase de Técnicas de Entrevista, la profesora nos presentó un poema, que al leer tan solo la primera estrofa, logró hacerme un gran nudo entre el estómago y el corazón. Y es que si hemos sido una buena mujer, en algún momento de nuestras vidas hemos querido torturar al o a los hombres que han lastimado a las mujeres que amamos.

   Mientras la profesora leía el poema, con cierto dramatismo, no podía evitar recordar cada vez que he visto a mi madre o amigas llorar, incluso esas veces que me he parado frente al espejo con los ojos empañados por el llanto, buscando ver si algo en mí estaba mal.

Este poema es para ustedes, mujeres valiosas y extraordinarias. Es para la amiga, la vecina, la tía, la abuela, la secretaria, tú jefa, tu maestra, tu madre... para aquella mujer que necesita saber que darías la vida para que se sienta digna, para que entienda que su valor no se lo da el hombre que tiene o no tiene al lado, que su felicidad no está diseñada para ser …