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El regalo de la vida: parte 2

Ayer comencé a escribir sobre un tema el cual no había me había pasado por la mente anteriormente, pero a medida que pasa el tiempo y debido a las experiencias que he vivido me parece que es pertinente. Así que posiblemente lo retome en varias ocasiones.

La vida es un regalo y punto. A veces es bueno lo que trae la caja y otras veces no nos llega lo que habíamos pedido o lo que pensamos que merecemos. En ocasiones tenemos que ver la vida como esa pieza de ropa que nos regala una tía que no nos ve hace 4 ó 5 navidades atrás y aun cree que somos esa talla pequeña que en algún momento glorioso fuimos. Lo más común es que intentemos devolver la pieza para cambiarla por algo que podamos utilizar. Si no es permitido el cambio, al menos podemos agradecer el gesto y disfrutamos el tiempo compartido con esa tía. Así son nuestras vivencias, todas tienen algo que obsequiarnos y enseñarnos.

Es importante comprender que para ver la vida como un gran viaje de aprendizaje, hay que cambiar la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Debemos desarrollar una serie de pensamientos y sentimientos positivos y realistas sobre quiénes somos y lo que podemos llegar a ser. Muchas veces nos encontramos ante situaciones que son difíciles de trabajar, que nos drenan y nos cansan. Muchas de ellas pueden que no tengan una salida en el momento. Sí, existen ese tipo de situaciones. Hay situaciones que por más empeño y ganas que le pongamos para resolverlas, simplemente no tienen final. La buena noticia es que si logras estar bien contigo mismo, lograrás sacar lo mejor de esa vivencia. Uno de mis personajes favoritos de la historia, a quien cité en el escrito pasado, Viktor Frankl, escribió: “Cuando no somos capaces ya de cambiar una situación, nos enfrentamos al reto de cambiar nosotros mismos. ¿Te hace sentido?  Para mí esa oración resume todo lo que intento decir y lo más hermoso de ella es que proviene de un hombre que vivió años en los campos de concentración porque era judío y perdió a toda su familia en ese tiempo.

Quiero aclarar que tu situación o tu dolor nunca debe ser comparado con ninguno  otro que este viviendo un amigo o un familiar, pero traigo ese detalle de la vida de Viktor para mostrarte que de nosotros mismos depende que cantidad de tiempo vamos a vivir en el dolor y la  amargura. Solamente de nosotros mismos depende la actitud que tomemos frente a la situación que sea. Cada ser humano tiene una manera diferente de procesar lo que ocurre a su alrededor, por ende aunque pasemos por una situación similar no necesariamente reaccionaremos hacia el estímulo de la misma forma.

Si algo me ayudo a mí a atravesar caminos sombríos fueron estas aseveraciones que yo misma me recitaba una y otra vez:

 1.      TENGO MÁS VALOR QUE  _________________. (Inserta el nombre de aquello que crees que no puedes lograr o que sientes que te quita la paz. Ejemplo: una calificación, las palabras de una pareja abusiva, la situación económica, etc.) 


2.       LAS PALABRAS Y ACCIONES NEGATIVAS DE LOS DEMAS NO TIENEN PODER SOBRE MI. No podemos dejar que los intentos de las demás personas para derrumbarnos nos lleguen. Una persona muy sabia una vez me dijo que nos hace daño la persona a la que se lo permitimos. Nosotros mismos controlamos a quien le atribuimos el poder de afectarnos, sea negativa o positivamente.


3.       SOY EL CONSTRUCTOR DE MI VIDA, MIS SUEÑOS Y MIS METAS. Somos capaces de trazar el rumbo que anhelamos recorrer. No debe existir un límite de hacia dónde queremos movernos. Para esto me gusta mucho una frase que dijo Walt Disney que va algo así: “Si lo puedes soñar, lo puedes hacer.” 


4.       SOY AUTOSUFICIENTE. El concepto de autosuficiencia en este contexto va relacionado al carácter que como individuo creamos. Tiene que ver con la fuerza interna que nos mueve a valernos por nosotros mismos. Es entender que somos entes sociales, somos piezas de un gran entero que se llama sociedad, pero que a su vez podemos realizar esfuerzos independientes para alcanzar un fin trazado.


5.       NO HAY MURALLAS QUE NO PUEDAS DERRUMBAR. Es el desarrollo de la inteligencia emocional (capacidad de lidiar y regular las emociones y sentimientos hacia los demás o hacia ti mismo). Podemos manejar emociones y sentimientos negativos. No dejamos que se acumulen creando barreras entre el querer y el hacer.


6.       PUEDO LOGRARLO. Es la seguridad que nos creamos para realizar aquello que queremos obtener o conquistar. Ya sea salir de esa relación enfermiza que te drena y te hace daño, obtener un grado académico, realizar un proyecto de vida, salir de una depresión, combatir un miedo, etc. 


La vida no está resuelta. No hay un manual que nos diga exactamente como tenemos que vivir, pero tenemos las más ricas de las libertades: libertad a equivocarnos y libertad de tratar otra vez. Somos libres de tomar las riendas de nuestra vida, como dicen en el campo podemos “agarrar al toro por los cuernos.” Hacerlo no es tan fácil como escribirlo. Al final la vida es como una cosecha, muchas veces el fruto no se da, pero con los cuidados necesarios y el trabajo adecuado, se puede recoger buenos resultados.

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