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No se necesita una razón para ayudar

     Mi educación primaria la realicé en un colegio católico que hay en mi pueblo de residencia. Este colegio había diseñado una misión llamada Misión Villa Esperanza, encargada de levantar una comunidad en Republica  Dominicana llamada con el mismo nombre. Recuerdo que desde muy pequeña me encantaba involucrarme en las recaudaciones que hacía el colegio para las personas que viven allá. El lugar era terriblemente pobre. No tenían acceso a un hogar seguro, a  comida, ropa o educación. No tenían absolutamente nada. Así que, cada verano iba un grupo de estudiantes, de los que ya estaban en la escuela superior, junto a algunos adultos y les llevaban ropa, comida y artículos de primera necesidad. El dinero que recaudaban, poco a poco lo fueron utilizando para construir viviendas. Lo que siempre llevo en mi corazón, es la reacción de agradecimiento y felicidad que expresaban nuestros hermanos dominicanos.
    ¿Puedes recordar el momento en el que tal vez en alguna Navidad o cumpleaños  te obsequiaron aquello que tanto anhelabas? Pues la reacción de estos seres humanos era la misma pero multiplicada por cien. No solo le estaban regalando una camisa o unas galletas, le estaban regalando una esperanza, una razón por la cual levantarse al otro día para seguir luchando, una nueva oportunidad para ver esa luz en medio de la oscuridad. Sus rostros reflejaban un agradecimiento que solo se da cuando alguien te regala la posibilidad de vivir por un momento más.
      Desde ese momento, desde ese instante comprendí que no se necesita una razón para ayudar a alguien que se muere de hambre y que no tiene un lugar seguro donde poner su cabeza mientras intenta dormir.
      De este deseo de ayudar que se ha desarrollado por años, ha nacido la iniciativa de ayudar a más de mil personas que se encuentran actualmente sin hogar en Puerto Rico. Con la ayuda de ustedes es que se puede realizar esta labor que para nada es sencilla. La asociación Da la mano, se encarga de recolectar artículos de primera necesidad y alimentos para entregarlos a los indigentes. Si quieres pertenecer a esta gran obra aportando ya sea con tus donaciones o tu tiempo, puedes comunicarte al 787-980-9354. ¡Te esperamos!

“La generosidad no consiste en dar mucho, sino en dar a tiempo.”
-Jean de La Bruyère


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