Ir al contenido principal

Esos Malditos Cabrones

No es por na’ pero si mi vida tuviera música de fondo,  la lista estaría compuesta por  las canciones de La India. “Es un gran necio un estúpido engreído egoísta y caprichoso un payaso vanidoso inconsciente y presumido falso y malo rencoroso que no tiene corazón.” Lo sé, la cantaste conmigo, pues tú también la haz usado para expresar lo cabrones que pueden llegar a ser algunos hombres. Sí, dije algunos, porque los que no lo son se dividen en dos clases. Los primeros, son los que tienen 37 años, están solteros, viven con su mamá y lo más “hardcore” que hacen es jugar Yu-Gi-Oh! a las 7 p.m. en casa del vecino que también está soltero y es ingeniero. Los segundos y mis favoritos personales, los gays. Fuera de esto, los hombres se creen que orinan champagne y su miembro reproductor esta hecho de oro y diamantes.

Si estás pensando en tirarte el comentario “acaso has estado con todos para saberlo”, relájate, porque con el término de “cabrón” no estoy diciendo que son infieles o abusadores, eso es solo una parte, pero eso lo explicaré después.  

Si vamos a hablar de este tema, vamos a sincerarnos.  Si estoy escribiendo esto, es porque no me ha ido muy bien que digamos en el juego social del amor. No es que esté difícil de mirar, claro no estoy buena, pero soy gufia. Lo que significa que por lo menos me veo simpática y soy size C de brasier. Así que siempre van a haber dos o tres pirañas rondando. Tampoco es que tenga el mismo patrón de hombres. He conocido guardias de seguridad, estudiantes universitarios, empujadores de carritos de Walmart, gondoleros de supermercados,  los mantenidos por mami y papi, ingenieros, policías, músicos, hombres con hijos, hombres sin hijos, hombres con novias con las cuales tienen relaciones “complicadas” y los más importantes: los casados con esposas “terribles”.  Todos con diferentes estilos de vestir, diferentes gustos en la música, diferentes manías, diferentes historias y diferentes excusas. Así que no me pueden decir que no me tomo la molestia de variar la lista.

Dejando esto claro, creo que podemos comenzar a hacer la lista de los tipos de cabrones que existen, lo que les dije que le iba a explicar. Aclaro que pueden existir más, pero estos son los más comunes:

1.     El  infiel: comenzaré por este, porque no necesita mucha explicación. Es el más popular de los cabrones, yo creo que todas conocemos a dos o tres o siete de ellos. Es el que tiene la bitácora de las  excusas más gastadas y no tiende a ser muy inteligente. Aquí lo importante es que el infiel se divide en dos tipos:
a.     el infiel del pene hiperactivo: este  tipo de infiel es el que vive en la competencia consigo mismo donde tiene que haber estado con todas, pero está consciente que es medio inútil y necesita una mujer en su casa que le haga las tareas domesticas, razón por la cual se casa o tiene pareja oficial.
b.    el infiel de Snapchat: este es el tipo de infiel que tiene las 20 amiguitas regadas por las redes sociales. Con las que tiene conversaciones que ni un escritor para películas pornográficas se imaginaría, pero que nunca ha concretado en la realidad. Esas mujeres se convierten en mercancía de “Lay-Away”, que se quedan separadas por si pasara algo en la relación formal. Posiblemente ama a su pareja, pero es muy “macho” para recogerse por completo.

2.     El vividor: este es el cabrón que siempre se canta pelao’. El que toma las peores decisiones al administrar su dinero y nunca tiene ni para comprarte una rosa plástica si son novios y si ya viven juntos, nunca tiene ni para la leche del café. Vive de pedir prestado y nunca paga. No tiene dignidad y nunca va a salir del boquete. Posiblemente es el de la pensión atrasada y el que nunca recuerda que todos los años cumples años, se celebra San Valentín y Navidades.

3.     El loser: ¿se acuerdan del anuncio de Goya? “¿Un quedao’? ¡Ay fo!” Este es ese tipo de cabrón. El que teniendo todas las herramientas y recursos, decide ser nadie y hacer nada. Dice que no nació para estudiar o que no encuentra la motivación necesaria para hacerlo. Es común que sea mantenido por sus papás hasta después de los 20 años y que nunca haya tenido un trabajo, ni lavando platos en un restaurante. Se conforma con lo primero que le de la vida y no lucha por obtener algo más allá. Lo peor de este tipo de hombre, es que pretende conquistar al tipo de mujer que es todo lo contrario a él. O sea, la chica haciendo el doctorado y él terminando el cuarto año de noche, porque lo que le gusta es el vacilón. Mira no, mano. Así no.

4.     El loco: este espécimen es uno muy interesante, así que presten atención. Este tipo de hombre, como bien dice el nombre, carece de cordura. A simple vista parece ser encantador y bastante normal, pero la realidad es que tiene algún desorden emocional, psicológico y cognitivo que no le permite darse cuenta de cuando la caga. Es el cabrón que pudo haberle prendido fuego a la casa, pero como tú compraste los fósforos, la culpa es tuya. No tan solo dirá que la culpa es tuya, sino que te hará sentir que eres la culpable y no hay santo que lo haga darse cuenta que él también comete errores. Este tipo de hombre es que va a hacer que explotes en un ataque de ira y después te diga: “a la verdad que todas las mujeres están locas.”

5.     El pisa blandito y jode mucho: definitivamente mi favorito. Este es el inteligente y el de la labia extraordinaria. Es el que tiene tus mismos gustos y el que te hace reír hasta que se te olvida que no vale la pena estar con él. Es el que te trata como si fueras de cristal, te hace feliz, se encarga de enamorarte y se hace parte de tu vida. No necesariamente es el más guapo, pero como te tiene el teatro montado de que es el hombre perfecto, ya hasta se te parece a Marlon Brandon cuando joven. La realidad de este tipo de cabrón, es que es cobarde, aunque te enamora, no tiene las intenciones de amarte. Le huye más al compromiso que al diablo o más que a la madre con una chancleta en mano. Estos son los que se van, pero siempre buscan una excusa para volver.


6.     El bueno: este se parece al anterior, pero con la diferencia de que sí es decente y desea ofrecerte una relación estable y seria. Este es el que se disfraza de tu amigo, porque es medio cobarde también. Es de los que espera que la mujer de el primer paso para no “perder mucho”. Se conforman con verte de lejos y de solo abrazarte cuando estás llorando por algunos de los cabrones antes mencionados. Estos son  más cabrones que los demás porque te muestran lo espectacular que puede llegar a ser esto del amor, pero al final solo te dejan saber que tus ovarios son más grandes que sus testículos. Aunque no fallen como infieles o abusadores, si no tienes el valor para amarla, eres un cabrón. 

Comentarios

  1. Respuestas
    1. Espero lo hayas compartido, no había visto tú comentario antes. 😂

      Eliminar
  2. Te leen las feministas de verdad, te dan un premio por tu definción tan detallada.jajajaj...sigue escribiendo!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Aquí esta papá, pero ¿y el Departamento dónde está?

Hace unos días, andan circulando una serie de noticas vinculadas a un caso de maltrato de menores que ocurrió en Carolina, en donde encontraron que un niño de 6 años estaba desnutrido y con quemaduras en su cuerpo. Además del evidente abuso, algo que me causa indignación y coraje, es el hecho de que el padre biológico del menor alega que lleva alrededor de un año pidiendo a las autoridades pertinentes que le ayuden a ver a sus hijos y no habían podido ni localizar a los menores.  Luego del caso ser denunciado por parte de la escuela, entonces el Departamento emitió el siguiente comentario: “un suceso como este siempre es lamentable, MÁS AUN CUANDO LOS PADRES DEBEN ESTAR AL PENDIENTE DE SUS HIJOS.” Esa cita hace eco en mi cabeza y crea ciertas interrogantes a las que no les encuentro respuesta, pero luego de ver los videos en los que el padre de este niño le dice “papá está aquí”, llego a la conclusión de que si ya papá está al pendiente, haciendo lo más que puede, en el Departamento s…

¿Qué pasó con Amelia? Capítulo 1

Ya podía escuchar a los niños corretear en la calles en sus bicicletas, persiguiendo el camión de los helados que pasaba con esa música que siempre encontraré una tanto tenebrosa. Con esto, se sabía que el invierno había terminado y traía recuerdos tan vívidos de cuando Amelia y yo vivíamos paseando por nuestro vecindario, riéndonos de nuestra falta de preocupaciones, soñando sobre quienes queríamos ser y hablando de como siempre estaríamos juntas. Solo que ya ella no estaba. Amelia había desaparecido sin dejar rastro alguno hacía 5 meses. Las personas comenzaban a olvidarla y los medios de comunicación no hacían nada para ayudarles a recordar. La vida parecía de pronto que podía continuar con su ausencia, como si no hiciera falta. 


Todos podían obviar su ausencia menos yo. Verán, Amelia no tan solo era mi mejor amiga, sino que era mi tarjeta de entrada a nuevos grupos y nuevos círculos. Es que Amelia tenía un talento especial para que las personas la quisieran y la vida siempre…

Una vez quise ser hombre...

Ayer mientras tomábamos la clase de Técnicas de Entrevista, la profesora nos presentó un poema, que al leer tan solo la primera estrofa, logró hacerme un gran nudo entre el estómago y el corazón. Y es que si hemos sido una buena mujer, en algún momento de nuestras vidas hemos querido torturar al o a los hombres que han lastimado a las mujeres que amamos.

   Mientras la profesora leía el poema, con cierto dramatismo, no podía evitar recordar cada vez que he visto a mi madre o amigas llorar, incluso esas veces que me he parado frente al espejo con los ojos empañados por el llanto, buscando ver si algo en mí estaba mal.

Este poema es para ustedes, mujeres valiosas y extraordinarias. Es para la amiga, la vecina, la tía, la abuela, la secretaria, tú jefa, tu maestra, tu madre... para aquella mujer que necesita saber que darías la vida para que se sienta digna, para que entienda que su valor no se lo da el hombre que tiene o no tiene al lado, que su felicidad no está diseñada para ser …